Todo lo que debes saber sobre la gripe

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Todo lo que debes saber sobre la gripe

| 1 febrero, 2018 | Blog

¿Qué es la gripe?

La gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por el conocido como “virus gripal”. Ésta, aunque normalmente provoca una infección leve que remite por sí sola, puede, en algunos casos, evolucionar hasta una enfermedad mortal, dependiendo del grupo de personas al que afecte.

La gripe aparece en nuestras latitudes todos los años entre los meses de noviembre y abril, siendo más agresiva de diciembre a marzo.

¿Cómo se contagia la gripe?

Los virus de la gripe pueden entrar en nuestro organismo a través de las mucosas de las vías respiratorias, de la mucosa bucal o de las mucosas conjuntivas (en los ojos). Éstos se transmiten por contacto directo (contacto con las superficies contaminadas), por la inhalación de gotas respiratorias o por vía aérea; por ejemplo, cuando la persona infectada tose o estornuda las gotículas infecciosas se dispersan en el aire y se transmiten a las personas cercanas.

Se propaga fácilmente y su transmisión es rápida en entornos como las escuelas o las residencias de mayores.

¿Cuáles son los síntomas de la gripe?

Los síntomas de la gripe aparecen súbitamente y son peores que los del resfriado común. Pueden incluir:

  • Fiebre alta (más de 38ºC) y escalofríos.
  • Malestar intenso y general (sensación de postración y cansancio extremo).
  • Tos (generalmente seca – irritativa).
  • Secreción nasal (rinorrea) y estornudos.
  • Dolores musculares-articulares (artromialgias), lo que comúnmente se conoce como sensación de “dolor de huesos”.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolor e irritación de garganta.

La tos puede ser intensa y durar 2 semanas o más. La fiebre y los demás síntomas suelen desaparecer en la mayoría de los casos, en el plazo de una semana.

Es importante destacar que, en general, la gripe no requiere asistencia médica. No obstante, si se presenta alguno de los siguientes síntomas es indispensable realizar una consulta médica: fiebre elevada persistente, dificultad para respirar, dolor en el pecho, piel de color azulado, mareos, confusión, hipotensión arterial.

En determinadas personas, sobre todo pertenecientes a los grupos de riesgo definidos más abajo, la gripe puede complicarse y derivar en una enfermedad más grave:

  • Neumonía viral primaria (es poco frecuente en la gripe estacional).
  • Neumonía secundaria bacteriana: Se produce cuando los síntomas de la gripe empiezan a mejorar, presentándose en personas mayores durante la gripe estacional, especialmente en aquellas con enfermedades crónicas. Su causa es la infección por bacterias como neumococo, estafilococo u otras, que aprovechan la irritación de las mucosas y la debilidad causadas por la gripe.
  • Otras, poco frecuentes: miocarditis, pericarditis, encefalitis, Síndrome de Guillain-Barré.

 

¿Cuáles son los grupos de riesgo?

Las epidemias estacionales de gripe pueden afectar gravemente a todas las poblaciones, pero el mayor riesgo de complicaciones corresponde a las mujeres embarazadas, los niños de 6 meses a 5 años, los ancianos, los pacientes con determinadas enfermedades crónicas (como VIH/sida, asma, neumopatías crónicas, cardiopatías crónicas, diabéticos, etc.), y los profesionales sanitarios. En estos grupos de riesgo la vacunación anual está altamente recomendada.

¿Cuál es el tratamiento de la gripe?

El tratamiento de la gripe  es sintomático (va dirigido a mitigar los síntomas)  pues la causa –el virus– no es directamente combatible.

Recomendaciones:

  • Descansar.
  • Beber líquidos en abundancia.
  • Extremar las medidas de higiene para evitar contagios.
  • Intentar no asistir al centro educativo o al lugar de trabajo si existen síntomas evidentes de gripe y hay riesgo claro de contagio (sobre todo a grupos de riesgo).
  • Analgesia (no dar aspirina a niños y/o adolescentes, existe riesgo de Síndrome de Reye, una enfermedad grave).
  • Tratamientos antivirales en pacientes con factores de riesgo de complicaciones.
  • Tratamiento con antibióticos solo en caso de complicaciones por infecciones bacterianas. Es importante destacar que los antibióticos no son efectivos contra el virus de la gripe.

¿Cómo podemos prevenir la transmisión de la gripe?

Para evitar la transmisión de la gripe hay que es necesario lavarse las manos con jabón regularmente y cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al toser o estornudar. Es conveniente no llevarnos las manos a la boca, la nariz o frotarnos los ojos después de tocar superficies que hayan estado en contacto con muchas personas, como los botones de un ascensor público o cualquier tipo de transporte colectivo por ejemplo. No olvidemos que el contacto directo es una de las vías más importantes para la propagación del virus de la gripe.

Otras precauciones que podemos tomar para prevenir el contagio de la gripe son:

  • Mantener la casa limpia y desinfectada, especialmente los lugares donde se cocina o come, sobre todo si ya hay un enfermo en la familia. Limpiar también más a menudo los pomos de las puertas, el baño, las superficies de los muebles, el teléfono, etc. porque el contagio también se produce por contacto directo con una superficie contaminada.
  • Ventilar el hogar a diario (durante 10-15 minutos)
  • Taparse la boca al estornudar o toser, preferiblemente con un pañuelo de papel desechable, para evitar que las gotas respiratorias expulsadas contaminen a otras personas.
  • Protegerse de los contrastes de temperatura.
  • Vida sana: los hábitos saludables y una dieta variada y equilibrada pueden evitar que bajen las defensas y mantener un sistema inmune fuerte.
  • Vacunarse: la mejor forma de prevenir la gripe es la vacunación.

¿Debo vacunarme contra la gripe?

La vacunación es especialmente importante en las personas que corren mayor riesgo de sufrir complicaciones de la gripe y en aquellas que viven con pacientes de alto riesgo o que cuidan de ellos.

La OMS recomienda la vacunación anual en:

  • Las mujeres embarazadas en cualquier etapa del embarazo;
  • Los niños de 6 meses a 5 años;
  • Los ancianos (≥ 65 años);
  • Las personas con enfermedades crónicas;
  • Los trabajadores de la salud.

Las campañas de vacunación se realizan de forma anual entre los meses de octubre y diciembre. justo antes de la llegada de la “onda epidémica” de la gripe. La vacuna de la gripe se realiza con virus atenuados, e incluye las cepas de virus más extendidas en epidemias anteriores segçun criterios fijados por los especialistas de la OMS. La vacunación no garantiza al 100% que no se vaya a contraer la gripe, ya que el virus predominante en circulación cambia cada año, pero es un elemento de prevención importante, sobre todo en los grupos de riesgo ya mencionados.

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