¿Y si nos regalamos tiempo?

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¿Y si nos regalamos tiempo?

| 12 diciembre, 2018 | Blog, Noticias, Psicología

Pues aquí estamos de nuevo, llegó la Navidad, y con ella el estrés de las compras, las cenas de empresa, las cenas con familia, y por supuesto, el malestar con excesos de todos los tipos, al final casi todos en nuestro interior necesitamos que terminen de una vez o explotamos, lo cual es un indicio de que realmente no lo estamos disfrutando como debiéramos.

¿Alguien se acuerda sin pensarlo mucho, qué fue lo que cenó el año pasado en Noche Buena, comió en Navidad, lo que le regaló su cuñado…?Pero seguro que nos acordamos mejor de quien estaba y quien no, a quien echamos de menos y porque no, ¡quien sobraba!

Estos días me han llegado dos anuncios de publicidad realmente interesantes, uno acompañado de un estudio psicológico que nos expone claramente que la distribución de nuestro tiempo no se corresponde con nuestros verdaderos intereses ni necesidades, y eso sucede entre otros motivos, por el modo en que funciona nuestro cerebro.Los estudios confirman que estamos programados para evitar pensar en el tiempo que nos queda por vivir, así tenemos la sensación de que siempre tendremos la oportunidad de hacer las cosas que nos hacen felices. Es un instinto de supervivencia ante la incertidumbre, que en cierta medida es sano y necesario, pero de vez en cuando esta bien pararse a reflexionar, tomar conciencia y ACTUAR en consecuencia, perdemos el tiempo en cosas que nos distraen pero no nos hacen felices, móvil, tv, redes sociales,…

¿y si nos regalamos ese tiempo para nosotros y para los que yo conscientemente quiero?.

El otro anuncio, ya es la guinda del pastel de la toma de conciencia; en una comida familiar, se hace un juego de preguntas y el que falle, se levanta de la mesa y deja la comida familiar. Se empiezan por preguntas relacionadas con temas de moda de aplicaciones de actualidad, y prácticamente todos las saben, en el momento en que empiezan las preguntas mas personales y familiares de las personas sentadas a la mesa, todos se van levantando hasta quedar la mesa vacía, lo cual es un indicador de que no nos comunicamos efectivamente, estamos todo el día conectados a la red, pero con información vacía. La conclusión que saco como psicóloga es que nuevamente nuestro cerebro nos juega una mala pasada, si estamos conectados tenemos la falsa sensación de que estamos acompañados, tenemos planes, nos reímos con algún chiste, y hasta nos emocionamos con anuncios como los que comento, pero en realidad lo hacemos a solas, nuestra cara de perplejidad, nuestros ojos empañados de emoción se quedan exclusivamente con nosotros, en soledad y ahí es donde nos perdemos un abrazo de la persona que podría tener a mi lado compartiendo esa situación, y sobre todo pierdo la oportunidad de mostrar mi verdadera forma de ser con todas mis emociones, no solo las bonitas y fáciles de manejar sino también las emociones de pena, tristeza, miedo, rabia, frustración, … la verdadera comunicación es bidireccional y emocional, las nuevas tecnologías están fenomenal siempre que nos ayuden a conectarnos al mundo y darnos a conocer de verdad.

Con todo esto yo os propongo un reto, en estas fechas coged un álbum de fotos familiar y dejaros llevar… el año que viene os quiero a todos sentados en la mesa hasta el final del concurso, satisfechos de conocer muy bien la tribu en que estáis. FELIZ COMUNICACIÓN

Ana Vidal

Psicóloga en Clínica Gaias

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