Qué es la prueba y qué evalúa

La electromiografía es una prueba que estudia la actividad eléctrica de los músculos y los nervios que los controlan. Permite detectar alteraciones en la conducción nerviosa o en el funcionamiento muscular.

Características

La EMG es fundamental en el diagnóstico de trastornos neuromusculares, ya que proporciona información directa sobre la función neuromuscular que no se puede obtener sólo con estudios de imagen.

Los resultados de la electromiografía son esenciales para confirmar diagnósticos y planificar tratamientos adecuados.

Por qué puede ser necesaria

Estas pruebas son útiles cuando hay entumecimiento, hormigueo, debilidad, calambres, dolor quemante u otros síntomas que sugieren neuropatía, radiculopatía (pinzamiento en la columna), miopatías u otras enfermedades neuromusculares.

Duración y proceso de la prueba

Dura entre 10 y 20 minutos. Dependiendo del tipo, se colocan electrodos en la piel o pequeñas agujas en los músculos mientras el paciente realiza movimientos controlados.